domingo, 20 de noviembre de 2011

DIARIO DE CAMPO

Esta es una lectura de Cecilia Fierro te la comparto para que enriquezcas mas tus conocimientos acerca de la importancia que tiene el diario de campo como una herramienta principal en el trabajo docente, el como lo puedes utilizar, asimismo te muestra ejemplos del como los maestros lo utiluzan y en cierto grado para que tu no cometas esos errores. Espero tus comentarios ok. Saludos....****

FIERRO, Cecilia. Ser maestro rural ¿Una labor imposible?

México, SEP. Libros del Rincón. Cuaderno del Aula. 1999. pp. 7-29


UNA INVITACIÓN PARA REFLEXIONAR SOBRE NUESTRA PRÁCTICA DOCENTE Y SU ENTORNO

El presente cuaderno es una invitación para analizar nuestro trabajo docente. Es, asimismo, una invitación al diálogo orientado a aprender algo más sobre nosotros mismos, sobre los niños con quienes trabajaron, sus familias y realidad social. Todo con la finalidad de encontrar nuevos caminos y respuestas para nuestro trabajo en el aula y la escuela.

Es así que el elemento central de esta propuesta de reflexión se resume en una palabra: diálogo.

En primera instancia con nosotros mismos: ¿qué pienso sobre mi trabajo docente en este medio y por qué? Antes de ver qué dicen y proponen autores o compañeros, debemos preguntarnos sobre lo que auténticamente pensamos, y analizar el proceso que hemos recorrido para formarnos  esas ideas.

En un segundo momento, esta disposición al  diálogo deberá extenderse también a los niños, los padres y otros habitantes de la comunidad, para conocer qué piensan, qué esperan de la escuela y de nuestro trabajo como maestros.

Consideramos que para el trabajo del maestro unitario o bidocente es importante, de manera especial, el grado de colaboración que tenga de los padres de familia y autoridades locales, consideramos la invitación al diálogo que aquí se hace,  como primer acercamiento para conocer qué piensan  ellos y por qué.

Esta base de conocimientos permite entender muchas conductas de padres y agentes comunitarios, en relación con la escuela, que en ocasiones resultan molestas o parecen absurdas para los maestros. Es así que este acercamiento puede ser un elemento de apoyo para que la labor docente en el medio rural rompa con el aislamiento y la falta de sentido que afecta a tantos maestros.
1.1   ¿PARA QUE REFLEXIONAR SOBRE NUESTRO TRABAJO DOCENTE EN EL MEDIO RURAL?

Existen muchas razones para considerar prioritario un esfuerzo por apoyar el trabajo que realizamos los maestros rurales:

·   Porque el trabajo docente en el campo presenta retos específicos que los distinguen muy claramente de la docencia en otros medios. Sin embargo, la mayor parte  de los maestros contamos con pocos elementos para conocer e interpretar la realidad de un medio tan distinto y a veces tan lejano de nuestra propia realidad cultural.
·   Porque con frecuencia el trabajo docente en el medio rural se da en condiciones de aislamiento geográfico y de mayor complejidad en la tarea pedagógica, dada la necesidad de atender a varios grados y de ajustarse a las frecuentes inasistencias de los niños.
·   Porque las condiciones de vida de buena parte de la población rural, en cuanto a trabajo infantil, problemas de alimentación y salud, distancia de la casa a la escuela, etc., presentan al trabajo docente una serie de dificultades que no se dan en otros medios.
·   Porque la escuela en el medio rural tiene los más altos índices de reprobación y abandono escolar, que se estiman muy por encima de la media en zonas urbanas.

Asimismo, se dan también las más altas tasas de rotación, ausentismo y abandono laboral de los maestros, situaciones relacionadas tanto con la estructura administrativa y de escalafón del sistema, como con las condiciones de trabajo específicas del medio.

1.2   UN ESFUERZO POR RECUPERAR Y COMUNICAR EXPERIENCIAS.

¿Es posible que los maestros investiguemos nuestro trabajo de manera sencilla, pero ordenada?

De la respuesta que demos a esta pregunta depende, en buena medida, el hacer posible una de las más repetidas demandas de los maestros: que se tome en cuenta la opinión y la experiencia docente para formular los objetivos, contenidos y programas de la educación básica.

La condición para que esto suceda no sólo es que exista la voluntad política para hacerlo -cosa que ya sería una conquista para el gremio- sino que los maestros tengan algo que proponer, es decir, que exista un nivel demostrado de conocimiento acumulado, basado en experiencias evaluadas y sistematizadas, capaces de hacer aportes importantes a la política educativa.

Actualmente, nuestro país tiene un millón de maestros. Si tenemos en cuenta que una gran proporción de ellos son maestros en ejercicio, estamos hablando de, muchos mundos de experiencias, conocimientos, intereses y habilidades. Existe, efectivamente, un inmenso potencial de conocimiento acumulado a través de la práctica docente de cientos de miles de maestros a lo largo de los años de historia de la Escuela Pública de México.

Decimos potencialmente porque la acumulación de conocimientos sólo se da cuando éstos, de alguna manera, han sido sistematizados y comunicados de forma que puedan sumarse o enriquecerse mutuamente.

En efecto, los saberes y prácticas de los maestros cuentan con innumerables formas de comunicarse y extenderse de manera informal. Prueba de esto es la cantidad de prácticas casi generalizadas en las escuelas, tanto en lo referido al trabajo pedagógico como a formas de relación con los niños o de celebración de eventos cívicos y sociales, y que no se han “enseñado” formalmente a los maestros.

Sin embargo, a pesar de poder constatar que gracias a la movilidad del magisterio, entre otras cosas, es posible que muchos conocimientos y estilos de enseñanza que han resultado exitosos se difundan en todo el país, no podemos afirmar que en México contamos con investigaciones sólidas sobre saberes, prácticas y problemas del trabajo docente, realizadas por maestros con vistas a apoyar la labor de otros docentes.

Esta es, pues, una invitación formal para realizar una reflexión, exploración, durante el presente ciclo escolar, que tiene la finalidad principal de favorecer, en los maestros, el desarrollo de habilidades de análisis e investigación sobre su propio quehacer en el contexto donde laboran.

El tema general de esta investigación es: “Mi trabajo docente y el entorno en que me encuentro”. Concluyen así dos temáticas: la práctica docente y el contexto en que se desarrolla.

1.3   EL DIARIO DE CAMPO, PRINCIPAL INSTRUMENTO DE TRABAJO.

El instrumento permanente que utilizaremos a lo largo de este esfuerzo de investigación, es el diario de campo.

El diario de campo, como su nombre lo indica, es el relato informal de lo que sucede todos los días en nuestro trabajo con los alumnos y en la comunidad. Sus principales funciones son las siguientes. 
 
Aportar la visión de conjunto de nuestra labor docente.
El diario de campo es el material más vivo, más fresco sobre lo que ocurre diariamente en la escuela por ser un relato informal de lo que más llamó nuestra atención en un día de clases. Sigue la secuencia natural del ciclo escolar, al tiempo que refleja aspectos importantes de nuestro quehacer, tanto en el salón de clases como en la actividad de la escuela o la relación con los padres. Es lo más cercano a una visión de conjunto del trabajo docente.

Ser un instrumento de apoyo al análisis de nuestro quehacer pedagógico.
Por ser la expresión más cercana de lo que sucede diariamente en el salón de clases, el diario de campo puede cumplir una valiosa función de apoyo a la reflexión sobre la forma en que trabajamos con los alumnos. Permite rescatar día con día, los contenidos y actividades que realizamos con los alumnos, así como los resultados que obtuvimos en distintas áreas.

En casos en que no se  cuenta con posibilidades de intercambio frecuente con otros maestros, el diario de campo cumple la función de retroalimentar nuestro quehacer pedagógico, gracias al análisis que implica sobre nuestro manejo del programa, así como de la relación que establecemos con cada uno de los alumnos.

Guardar memoria
Esto es, tener la posibilidad de revisar, en diferentes momentos del ciclo escolar, las impresiones o reflexiones que día con día fuimos construyendo. Incluso en una perspectiva de largo plazo, el diario de campo es un documento autobiográfico de uno o varios casos de trabajo que nos permitirá reconstruir nuestra trayectoria docente.

Para el caso de la investigación general que realizaremos sobre nuestro trabajo docente en el medio rural, será muy valioso hacer distintos cortes en el tiempo (cada dos o tres meses), volviendo a nuestros primeros relatos sobre los sucesos de cada día, de manera que podamos detectar intereses específicos, preocupaciones o cambios en la forma de entender distintas situaciones.

 

Dar un seguimiento a nuestro propio proceso de aprendizaje a lo largo de la investigación.

Esta función tiene un carácter evaluativo de la utilidad de la investigación que realizaremos para enriquecer nuestro conocimiento del medio y nuestros puntos de vista sobre el trabajo en el mismo.

 

De este modo, en nuestro diario de campo, veremos reflejados cambios en la forma de entender distintas situaciones que acontecen en el aula y que muchas veces se explican por factores relacionados con las condiciones en que se da el aprendizaje. La visión sobre los alumnos, la relación con ellos y sus padres, así como el manejo de problemas de rendimiento escolar, también no son el tema específico de este cuaderno, probablemente se vean en alguna medida modificados conforme avanza nuestro trabajo de investigación en el ciclo escolar.

 

El diario de campo será así el mejor instrumento que dé cuenta de nuestros principales aprendizajes y la forma como influyen en nuestra práctica diaria.

 

En este trabajo se propondrán ejercicios de exploración sobre distintas cuestiones relacionadas con el medio en que laboramos, que si bien son parte de una sola investigación, se dividen en temas específicos por razones didácticas.

 

Interesa, entonces, que no se, pierda de vista lo que cada ejercicio aporta al tema general.

Por todas estas razones, consideramos al diario de campo como el material principal de investigación que  se desarrollará paralelamente a todos los ejercicios propuestos. En él quedará reflejada la forma en que cada uno de los ejercicios de investigación enriquecen nuestra visión sobre el trabajo diario y, a su vez, será el material principal que utilizaremos para las actividades de análisis de nuestra práctica.


La forma de usarlo es muy sencilla:

·         Tomamos un cuaderno común y corriente y le hacemos a cada hoja un margen que nos va a permitir después hacer anotaciones sobre lo relatado.

·         Escribimos la fecha y a continuación platicamos con nosotros mismos, en unas cuantas líneas, lo que nos resultó más significativo del trabajo del día, ya sea con los alumnos, algún suceso en la escuela o relacionado con la comunidad.

                                                                                                                      Fecha:
                                                                                             
                                                                                             
                                                                                             
                                                                                             

1.4   CÓMO USARON EL DIARIO DE CAMPO ALGUNOS MAESTROS

A continuación ilustramos distintas formas de presentar el diario de campo, tal como lo han hecho algunos maestros, las cuales no sólo mostrarán diversas formas de narrar lo sucedido, sino la importancia distinta que cada uno asigna a cierto tipo de situaciones relacionadas con su trabajo.

Finalmente hacemos mención a algunas formas inadecuadas de utilizar el diario de campo, por las pocas posibilidades de análisis posterior que ofrecen:

Maestra Dolores:

26 de noviembre

“En este día pasé a los niños de uno por uno al pizarrón para saber cuánto es lo que estoy avanzando respecto a las matemáticas y me doy cuenta que en el pizarrón hay algunos niños que no pueden dividir y me preocupa bastante, pues casi ya estamos de vacaciones y no voy a poder realizar lo que yo había planeado de las otras áreas pues me tendré que detener para sacarlos adelante”.

1 de marzo

“Hoy empecé el día como siempre pasando lista, después vimos algunos verbos, los conjugamos y estuve preguntándoles individualmente.

Como a las 11:15 p.m. empecé a ver el aparato digestivo. Todos empezaron a hacerme preguntas, que cómo se llamaba cada órgano, qué función tenía, y pues, lo vuelvo a repetir. Me da gusto que ellos se enseñen a hacerme preguntas, pues veo que entienden lo que les explico excepto algunos niños, que no saben qué hacer, pues tengo que quedarme 10 ó 15 minutos después”.

Maestro Juan Antonio:

9 de enero

“Lo que he observado en todo el grupo es que algunos niños en algunos días, como que no están presentes porque se sientan y no trabajan. Entonces les digo que si no van a trabajar que mejor se vayan a su casa, que no quiero flojos en el salón o que si sus papás los mandan a que jueguen, pero cuando estoy haciendo mi diario de campo, es cuando reflexiono y digo: a lo mejor no durmió bien, no almorzó, no tienen ganas, no fue buena la introducción a la clase, se pelearon sus padres, le pegaron... éstas y otras preguntas me hago”.

16 de enero

“En este mes si me han ayudado mucho la mitad de los padres de familia con sus hijos, en vigilar que hagan sus tareas, que lleguen puntuales, que vengan aseados.

Esto ayuda para que otros niños se traten de superar o de ir igual que sus compañeros.
Así como hay padres que sí les interesa que sus hijos aprendan, hay papás que ponen poco o nada de interés a sus niños dentro y fuera de su hogar.

Creo que esto es motivo del comportamiento de algunos niños, flojos, alegres, tristes, trabajadores, inquietos, pasivos, con sueño...”

Maestra Carmen:

15 de abril

“Hoy yo sabía que es día de cobro y aparte de que íbamos a trabajar nada más un rato, resulta de que a mi compañero de salón se le ocurre no asistir a trabajar y tenía por fuerza que atender sus dos grupos además del mío, así es de que no pude realizar nada de lo que traía preparado para hoy. Además nos salimos a las 11 hrs. a.m. para alcanzar a cobrar. Y transcurrió un día más”.

30 de abril

“Hoy es una fecha muy especial con mi grupo ya que es el Día del Niño, sólo que en lo personal no me gusta cómo se celebra el día del niño aquí en la Escuela, ya que a todos los niños se les da lo mismo. Eso está bien, lo que no me parece es que nosotros no tenemos ninguna muestra de afecto, ya que nos dedicamos a preparar todo lo que se les da para todos, y no los hacemos, por ejemplo, el Día del Niño, juegos, concursos, etcétera”.

19 de octubre

“Cuando entré al salón les pedí la tarea a los alumnos. Todos la trajeron. Ahora es viernes, doy un repaso de todo lo que vimos durante la semana pero no voy a terminar mi objetivo porque salimos a las 10:30 a la inauguración de Rincón de lecturas y después nos reuniremos con el director para asuntos administrativos”.

23 de octubre

“Hoy empecé mis actividades. Primero revisé la tarea de cada alumno. Me faltaron 4 niños que no hicieron la tarea. Mandé llamar a las mamás de estos niños y les comuniqué que no habían traído la tarea y me dijeron que los habían mandado a trabajar, a cortar rastrojo 3 de las señoras y la otra dijo que lo habían mandado a buscar un burro que se les había salido de la casa”.

Como podemos observar en los textos anteriores, cada maestro tiene su propio estilo de relatar los sucesos que más le llamaron la atención durante el día. Asimismo, percibimos que cada uno dá más importancia a distintas cosas.

Por ejemplo, la maestra Dolores y el maestro Juan Antonio centran las reflexiones principalmente en el trabajo realizado en el salón, mientras que la maestra Carmen parece más preocupada por la organización escolar. De la misma forma, el maestro Juan Antonio y la maestra Alicia coinciden en-hacer comentarios sobre la relación con los padres de familia, a partir de la colaboración que solicitan de ellos en las tareas de los niños.

De alguna manera, los diarios de campo reflejan lo que sucede en la vida de la escuela, y la manera en que la dinámica de trabajo se modifica si se trata de un día lunes, un viernes, un día de pago, de fiesta, etc. Asimismo, el medio en que viven los niños parece asomarse continuamente al salón de clases, a través de ellos mismos, quienes llegarán, como decía uno de los maestros, “alegres, inquietos, sin almorzar o  con sueño”, dependiendo de lo que viven en sus casas, o bien, como en el caso de la cuarta maestra, viendo afectado su trabajo escolar por la necesidad de colaborar en tareas familiares.

Vemos así que el diario de campo es un instrumento muy fresco para analizar lo que ocurre todos los días desde el punto de vista de quien lo escribe. Esto depende en buena medida de que los relatos sean hechos el mismo día, basados en lo que efectivamente sucedió  con los niños y en la escuela y conteniendo nuestras impresiones u opiniones más espontáneas sobre esos Sucesos.

Existen algunas formas de realizar el diario de campo que resultan poco útiles para fines de análisis. A continuación ilustramos tres formas inadecuadas del diario de campo:

El diario de campo utilizado como cronograma de actividades

7 de noviembre

“Actividades que marca el cronograma:
Matemáticas: operaciones fundamentales.
Español: ejercicios sobre el objeto indirecto.
Ciencias Naturales: ejercicios sobre el tema: la minería.
Ciencias Sociales: El Porfiriato e iniciación de levantamiento en armas 1908.
Llamamiento de Francisco I. Madero “.

8 de noviembre

“Las actividades fueron normales dentro del salón:
Matemáticas: multiplicación por 10, 100 y 100
Español: hacer ejercicios de lectura de comprensión.
Hacer un cuestionario sobre lo leído.
Ortografía: palabras que terminen en ción.
Ciencias Naturales: libro de texto.
Ciencias Sociales: Caudillos que iniciaron la Revolución Mexicana”

Como se ve en estos ejemplos, el diario de campo se está utilizando como equivalente al cronograma. Esto no tiene ningún sentido, en primer lugar porque si ya existe el cronograma no se trata de crear un instrumento paralelo que solamente repita información. En segundo lugar, porque esta forma de presentación no aporta ningún elemento de lo que realmente ocurrió. Ni siquiera es posible conocer si todo lo planeado se realizó, tampoco cómo resultó el trabajo con los niños, qué otros sucesos hubo, etcétera.

El diario de campo utilizado al cabo de la semana, como un recuento de sucesos, que se realiza tiempo después de que ocurrieron.

“En esta semana estuvimos trabajando la ortografía y las unidades 3 y 4 de Español. En Matemáticas me proponía acabar de explicar los quebrados, pero no lo pudimos hacer porque hubo varias interrupciones en la semana. Tampoco avanzamos lo esperado en Naturales y Sociales, aunque el evento del 20 de noviembre sirvió para trabajar algunos temas de historia”-

Esta segunda forma de presentar el diario de campo es también inadecuada, pues tiene el problema de que pierde la frescura y la espontaneidad del relato que se hace inmediatamente después de los sucesos vividos.
Si bien en términos de análisis puede resultar más útil que el anterior, pierde “la anécdota del día” que aporta mucho, sobre todo después de realizarlo varios días, para entender la dinámica que se da en el salón de clases o en la escuela.

Por ejemplo, cuando un maestro, al revisar su diario de campo, encuentra una y otra vez el comentario de que cierto niño interrumpió y lo regañó, al otro día algo parecido y así sucesivamente; es más fácil notar una situación como ésta cuando se hace el registro todos los días, que si se hace un relato general que abarca cuatro o cinco días.

En caso de no contar con tiempo suficiente para hacerlo todos los días o tres veces a la semana, vale más mantener el estilo del relato diario, el día que se haga, que pretender ponerlo al corriente” de días o semanas anteriores”.

El diario de campo utilizado como anecdotario, sin orden ni concierto.

Lunes 24

“El profesor Juan dejó sus labores a las 10 de la mañana”.

Jueves 18 de octubre

“En el salón de 4º estuvieron presentes todos los niños. Creo que no hubo ningún faltante”.

Martes 12 de noviembre
“Los alumnos realizaron unas actividades de trabajo del salón de clases tales como aseo del salón, arreglo de mesabancos”.

Viernes 15 de noviembre

“Hoy viernes a mis alumnos les gustó mucho la clase de C. Sociales porque dijeron que estuvo muy interesante”.

Como se ve aquí, lo breve y variado de las anécdotas que cada día se mencionan, no permiten contar con un relato de los sucedido ni en la clase ni en la escuela, por lo cual pierde igualmente su función de apoyo a la reflexión del maestro que lo realizó.




1.5   INICIO DE NUESTRO DIARIO DE CAMPO.

ACTIVIDAD 1

El momento de arranque para utilizar el diario de campo es hoy mismo. La investigación comienza en el momento en que escribamos el primer relato sobre el trabajo del día.

Preguntémonos ¿cómo me sentí hoy?, ¿qué trabajé con los niños?, ¿me enojé mucho?, ¿me dio gusto algo en especial?, ¿cómo nos fue el día de hoy?, ¿sucedió algo que me llamó la atención con mis alumnos o en la escuela?, ¿vino alguien a mi salón de clase?. Cualquier pregunta que nos remita a los sucesos y a cómo los vivimos puede ayudarnos a soltar la pluma.

Más adelante iremos sugiriendo distintas formas de análisis de la formación contenida en nuestro diario de campo.

Comenzar a elaborar nuestro diario de campo es, pues, el primer ejercicio de investigación y que se continuará de manera paralela a las demás actividades de investigación, ya que éstas en buena medida se apoyarán en los relatos hechos en nuestro diario de campo. Por lo mismo se recomienda, en lo posible escribir algunas líneas diariamente, al término del trabajo con los alumnos, o al menos tres veces por semana.

Concluimos este apartado citando las reflexiones de dos maestros a propósito de la utilidad del diario de campo para enriquecer su trabajo con los alumnos:

“Fue valioso el anotar nuestros problemas y soluciones. El Diario de Campo francamente es un apoyo que da fuerza, ímpetu y sensibilidad.

Durante la elaboración de este diario hay grandes lagunas temporales.

Espero que para el próximo tenga la suficiente dedicación para anotar mis reflexiones diarias”

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